Ocho abrazos

Hemos construido un mundo que multiplica los datos, las pantallas y la hiperconexión. Pero si quitamos las métricas, los dashboards y la vanidad digital, ¿qué queda? Queda la esencia. Queda el gesto más simple y más poderoso de nuestra humanidad: el abrazo. Al nacer, buscamos brazos. Al partir, los extendemos. Entre ambos momentos transcurre el…