El futuro no envía mensajeros. Todo lo que suceda mañana es el resultado de la creatividad de hoy. El cambio y la velocidad con que se produce, demanda, cada vez más. Más creatividad, más innovación, mas valentía, más entusiasmo. Asumir lo nuevo con emoción, sin temor.

Media España ya está de vacaciones y queda nada para que la otra mitad las empiece. Apurando las últimas horas de estos primeros siete meses del año me puse a ver titulares de periódicos para tomar la temperatura a que se propone leer y que se lee. Lo que use como filtro es que sean temas que de alguna manera más directa se conecten con la era digital. Titulares que hace unos siete años no soñaríamos con encontrar en ningún medio y que hoy son casi moneda corriente.

Esta es una pequeña selección de algunos de ellos:

Prueban huellas dactilares creadas con una impresora 3D para desbloquear un teléfono 

Cómo pasar unas vacaciones libres de móviles

Cómo cargar el teléfono celular con el movimiento del cuerpo

¿Cómo está cambiando la manera de contar historias?

El maravilloso viaje hacia lo real

Tiroteo en Múnich: ¿por qué Facebook resultó un estorbo?

Primer delivery con drones llevaba rosquillas

José Mourinho prohibió jugar Pokémon Go en Manchester United

Honda y SoftBank desarrollarán juntos inteligencia artificial

El adictivo mundo del ‘like’

Comunicarse sin barreras a través de la tecnología

Los cazadores de Pokémon toman Barcelona

Video: la primera entrega de un refresco mediante un drone

futuro

 

Muchos días nos levantamos pensando que el mundo no ha cambiado y la realidad y los titulares nos hacen asumir que ya no estamos en una era de cambio sino en un cambio de era. Jules Verne, uno de los grandes inventores, creadores, imaginadores de lo que vendría, reconocía, en confianza, que lo que le inquietaba a él no era el futuro, era el presente. Desde Verne a nuestros días el presente se acelera cada día más. Resulta cada vez más difícil ver la línea que separa el hoy del futuro.

Tras pasar varios días en Estados Unidos y hablar con profesores, inversores y emprendedroes, el denominador común que impera en las conversaciones tiene que ver con la velocidad. La velocidad del cambio en la tecnología, pero también en los modelos de negocio y en la cultura organizacional. El éxito en gran parte de Estados Unidos y con especial énfasis en Silicon Valley se debe a que a un error no le llaman fracaso. El error es parte de la experiencia, sin la cual no podrían alcanzar el siguiente nivel de desarrollo y por supuesto de aprendizaje. Por lo tanto las organizaciones, sino se apuran en abrazar el cambio y si no innovan, están destinadas al fracaso por grandes que sean.

El 40% de las empresas de la lista Fortune 500 no existirán en diez años. Y nueve de cada diez de las que estaban hacia mediados del siglo XX, ya no están.

La velocidad de los acontecimientos fue testiga de cómo alguien imaginó y luego desarrolló la idea de que un coche tenia que ser un ordenador con ruedas y comenzó la transformación de la industria de la automoción. Y al igual que en este sector no quedan ámbitos de nuestra existencia que no estén siendo afectados por la tecnología.

Ante tanto avance tecnológico la conciencia de que además de la tecnología hay, aún, otros ámbitos que cuidar y atender, empezó a espabilar. En Italia, el sector privado se movilizó para salvaguardar parte del patrimonio artístico y cultural del país. Empresarios como

Diego Della Valle, propietario de la marca Tod´s, esta persuadido de que los empresarios cada vez mas tendrán que combinar dos factores: competitividad y solidaridad. “En el futuro la solidaridad será uno de los ingredientes que determinaran el éxito de un empresario –enfatizo-. No solo será importante que has hecho, que dimensión han conseguido, cuantas personas empleas, cuanto dinero ganas.” La reflexión aparece en un momento importante ya que Della Valle con sus 62 años de edad, parece mandar un mensaje importante a los jóvenes. Porque en definitiva son ellos quienes han sido educados en que el ganar dinero, sin más, era sinónimo de éxito. “Lo decisivo será cuanto de todo eso revierte de manera solidaria en los demás. Estoy seguro de que los jóvenes de hoy lo tendrán en cuenta cuando compren el producto. Verán si las compañías tienen un rating solidario justo o no, y en virtud de eso compraran el producto de unas o de otras.” La conciencia de las marcas éticas, socialmente responsables y comprometidas empieza a asumirse en el mercado. Demasiado tibiamente todavía.

La realidad del mundo empresarial es que en este presente veloz si no eres disruptor, serás disrupcionado.

glowing bulb among the gray

Adaptarse a las transformaciones sociales ayudará a que su organización pueda abrazar a las irrupciones tecnológicas y ver el futuro como oportunidad y no como amenaza. Un mundo inmediato que se dibuja sin limitaciones y sin fronteras. Si al cambio tecnológico le agregamos el cambio cultural dentro de las organizaciones el presente será un espacio extraordinario para potenciar el progreso, y abrazarlo sin temor. Imaginemos que impacto tendría en nuestra sociedad si en los centros educativos y en las empresas cualquier idea innovadora que se presenta tiene un “si” como respuesta. Para rechazarla debería ser obligatorio justificar debidamente los porqués. De manera tal que potenciaríamos la creatividad, la imaginación y la innovación. No como ahora que lo que abunda es la “educastración” y el penalizar el error. Cuantas ideas maravillosas se habrán matado por miedo a lo nuevo.

El personaje de Anton Ego en la película Ratatouille sentenciaba que “el mundo es a menudo cruel con los talentos nuevos, las nuevas creaciones; lo nuevo necesita amigos.”

Mientras el país se sumerge en el verano, aprovechemos el recreo para volver a pensar que presente queremos y como abrazamos velozmente a lo nuevo, sin temor. Felices vacaciones.

 

 

 

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4 Comments
    • Andy Stalman

      Gracias una vez más Borja

  1. Humberto

    Excelente

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