A comienzos de año el Presidente Trump afirmó en una entrevista con la cadena ABC: “Lo que estoy haciendo es bueno para Estados Unidos. También va a ser bueno para México. Queremos tener un México muy estable y muy sólido”. Trump estaba haciendo referencia al muro, pero viendo lo que esto ha generado he cambiado mi enfoque. Nunca antes en la historia moderna de México alguien había hecho más por la marca México que Donald Trump. Aquello que Trump generó en defensa de los intereses de Estados Unidos, se ha transformado en una verdadera –e inesperada- estrategia de marca país para los mexicanos.

Desde hace algunas semanas México está en boca de todos. Se menciona al muro como disparador de las conversaciones, pero subyacentemente han emergido asuntos como la identidad, la cultura, el orgullo y el Branding país. Carlos Slim manifestó que “esta unidad nacional es lo más sorprendente que he visto en mi vida”. A Slim sólo falto agradecer al “negociator” Donald Trump.

Captar la atención de la gente es sin lugar a dudas el objetivo fundamental de toda marca, por lo cual la atención representa un valor en sí mismo porque en este mundo cada vez más conectado se vuelve cada más complicado atraer la atención de los clientes. Es evidente que gracias a Trump, México lo ha conseguido. “Una de las cosas que hay que agradecerle a Trump es que el mundo ahora sabe dónde está México”, señaló Javier Oliva, experto en seguridad y académico de la London School of Economics.

Trump, el Presidente tuitero, ha comprendido que la conectividad ha alcanzado la ubicuidad. El campo de batalla para ganar la atención tiene lugar hoy en las redes y para conseguirla se lucha con un ejército: los contenidos. Para conquistar la atención hay que dejar de copiar las fórmulas ajenas y pasar al ataque: optar por la creatividad y la innovación y usar las experiencias como medio y la personalización como fin. Lo que quizás nadie previó es que el muro se transformara en un puente. La rabia inicial que generaron en un principio las decisiones de Donald Trump se transformaron en orgullo y en sentido de pertenencia de los mexicanos. Marcas como Corona o Aeroméxico han reaccionado con admirable velocidad al desafío, apelando al sentir no sólo mexicano, sino latinoamericano y global. Alzando una voz que antepone la unión a la división, el encuentro a las fronteras y que enarbola la diversidad como riqueza.

Lo cierto es que se siente una vibra nueva viniendo desde Mexico. Una vibra que alguien de “fuera” ha despertado, que alza la voz a favor de una cultura, de una sociedad, de un país. Existe una movilización a favor de México que trasciende el territorio mexicano para instalarse en todo el mundo.

En el mundo de las marcas la lucha por la atención es en realidad una batalla por conquistar el tiempo de la gente, y este tiempo no es ni más ni menos que negocio. La atención es la divisa prioritaria para las marcas.

Winston Churchill, uno de los más grandes estadistas de todos los tiempos, dijo que “un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.” La primera vez que oímos sobre el proyecto del muro, lo vimos como una calamidad caería sobre el país, pero conforme fue pasando el tiempo, las oportunidades que emergían sin parar disolvieron nuestro temor.

Hecho en México.

mexico 1

Un claro ejemplo de esto fue la decision del presidente mexicano que acompañado por los líderes del Consejo Coordinador Empresarial y de la Concamin, encabezó el relanzamiento del distintivo “Hecho en México”, que incluye una campaña promocional y acciones para favorecer su otorgamiento. Además de anunciar medidas para generar mayor competitividad económica en beneficio de las empresas nacionales y extranjeras. ¿Por qué no se hizo esto antes? Quizás porque las ayudas más inesperadas vienen de las personas menos esperadas.

El Country Brand Index América Latina 2013 colocaba a México como marca país en la sexta posición por debajo de Perú y Chile, mientras que Brasil, Argentina y Costa Rica ocupaban los primeros 3 lugares como marca país dentro de la región. En el último Ranking (2015/16) México ascendió tres posiciones para colocarse en el podio justo por detrás de Brasil y Argentina.

Aunque este mundo conectado ve alarmado como se están reconfigurando las políticas exteriores y un embrión del nuevo -des-orden mundial emerge, no todos los problemas son calamidades. Sino muchas veces oportunidades que se presentan disfrazadas.

En definitiva la marca país representa una identidad y esta enmarca todos los objetivos que se plantean dentro de un plan. México no necesita crear artificialmente un estilo propio porque ya lo tiene y es bien auténtico. Lo que se debe plantear hoy, es posicionar su nombre en el mercado, consolidando una reputación y generando un reconocimiento a partir de características propias e inconfundibles. Pensando si quiere ser visto como un país “víctima” de Trump o como un país orgulloso, fuerte y unido.

Como objetivo para los próximos meses la construcción de la reputación de la marca país debería ser asegurar que se están aplicando objetivos claros y definidos y que la comunicación estratégica está alineada con ellos. Mi deseo es que este maravilloso, admirado y querido país que es México pueda aprovechar esta oportunidad de estar en el foco de atención de la gente y transformarlo en valor. Y que el objetivo estratégico puntual evolucione hacia una visión global acompañada por la unión de todos los mexicanos.

 

 

autor
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

borrar formularioEnviar