El desarrollo del hombre depende fundamentalmente de la invención. Es el producto más importante de su cerebro creativo. Su objetivo final es el dominio completo de la mente sobre el mundo material y el aprovechamiento de las fuerzas de la naturaleza a favor de las necesidades humanas” Nikola Tesla

Cuando Nikola Tesla falleció en enero de 1943, a los 86 años de edad, dejaba tras de sí un legado de innovación y creatividad que pocos, hasta hoy, pueden acreditar. Además de su trabajo en ingeniería electromecánica, Tesla contribuyó en diferente medida al desarrollo de la robótica, el control remoto, el radar, las ciencias de la computación, la radioastronomía, la balística y la física. Nikola Tesla nació un 10 de julio de 1856, de padres serbios, en el pueblo de Smiljan, en lo que entonces formaba parte del Imperio austrohúngaro, el territorio de la actual Croacia. El 30 de julio de 1891, se convirtió en ciudadano de los Estados Unidos, a la edad de 35 años.

Un 28 de junio de 1971, nacía en Sudafrica, Elon Musk. Hijo de padre sudafricano y madre canadiense. A los 18 años emigró a Canadá y luego a los Estados Unidos. Musk es uno de los fundadores de empresas como PayPal, SpaceX, SolarCity, Hyperloop, OpenAI y Tesla Motors.

Nikola Tesla nunca imaginó que su nombre volvería a estar en boca de todos gracias a un emprendedor y visionario sudafricano, que, como él, pudo desarrollar toda su inventiva en Estados Unidos. Elon Musk cofundó Tesla Motors, Inc., una compañía estadounidense ubicada en Silicon Valley, que diseña, fabrica y vende coches eléctricos, componentes para la propulsión de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento a baterías.

Musk aportó casi todo el capital en las primeras dos rondas de financiamiento de la compañía y continuó invirtiendo en todas las rondas siguientes. Musk es cofundador, jefe de Diseño y fue encargado del desarrollo del Tesla Roadster, probablemente el primer automóvil eléctrico viable de la era moderna. Tesla Motors ganó amplia atención al presentar en julio de 2006 y posteriormente producir el dicho modelo el primer automóvil de serie deportivo completamente eléctrico. Se vendieron unas 2.450 unidades en 31 países a un precio medio de cien mil dólares.

Y llegó el 30 de marzo de 2016.

Se presentaba en un webcast, en vivo en tesla.com, el Modelo 3. Como no podía ser de otra manera, una empresa que piensa diferente, hace las cosas de manera singular. El día siguiente ya se podía hacer el pedido online de un coche que no se entregaría hasta dentro de dieciocho meses. Y pasó lo ¿inesperado? Las ordenes de pedido del Modelo 3 superaron las ciento ochenta mil en las primeas 24 horas. A un precio de media de 42.000 dólares, Tesla Motors generaba siete mil quinientos millones de dólares… en un día. Musk tuiteaba: “El futuro de los coches eléctricos se ve brillante”.

Queda cada vez más claro que grandes ideas que derivan en grandes marcas originan grandes negocios. Mientras escribo estas líneas la cifra de pedidos ya ha superado las 276.000 unidades. Una vez formalizada la compra, esos 276.000 vehículos se traducirán en unos diez mil millones de dólares de facturación, en tan sólo 3 días. Teniendo en cuenta que durante el pasado ejercicio la facturación total de la marca se situó en unos 4.000 millones de dólares, no está nada mal. Quizás para entender la magnitud del fenómeno tomemos como referencia las cifras de venta del Grupo PSA Peugeot Citroën en los primeros 3 meses del 2015, el volumen de facturación fueron de unos 13.600 millones de euros.

Ventas coches de lujo EEUU

El futuro del automóvil está siendo repensado como nunca en los últimos 100 años. Eléctrico, autoconducción, inteligentes, hiperconectados, un futuro en que los coches con motores de combustión interna empiezan a ser considerados anticuados y contaminantes. En cambio, los vehículos eléctricos son vistos como el futuro. Las empresas, que como Tesla, se muevan más rápido, de manera más creativa, innovadora y original, son las que van a dominar el mercado.

¿Sabrán los fabricantes tradicionales de automóviles adaptarse al cambio? La respuesta a esa pregunta seguirá generando una interesante discusión entre aquellos que consideran que la nueva era del automóvil verá la consolidación de los grandes fabricantes y otros que vaticinan la posible pérdida de control de la industria del automóvil por parte de gigantes como BMW, General Motors, Toyota, Ford o Volkswagen, que cederán el mando a grandes tecnológicas como Apple, Intel, Baidu y Google que tienen sus ojos puestos en la movilidad.

En cualquier caso, lo que Apple consiguió en la industria de los ordenadores en su día, que fue capturar la atención y la pasión de la gente por su marca y sus productos, parece que Tesla está logrando dentro del mundo del motor.

Para construir una gran marca hace falta una visión clara, una estrategia definida, un CEO valiente, una historia que inspire, un producto inimitable, una experiencia inolvidable, una comunicación impecable y todo conectado de manera consistente, coherente y constante tanto en los ámbitos offline como en el online.

Elon Musk, como Nikola Tesla, antes de crear algo se preguntaron seguramente: ¿Qué necesita la gente? ¿Por qué usarán lo que vamos a crear? ¿Cómo podemos contribuir a mejorar la vida de las personas? El Branding del siglo XXI además de contribuir al desarrollo de la estrategia de negocio, tiene que contribuir al desarrollo de una estrategia de negocio responsable, sustentable y sostenible. Las marcas exitosas nacen con preguntas cuya respuesta sólo ellos pueden responder. Nacen involucrando a su gente en un ideario que va más allá de lo individual para hacer parte a todos del todo. Y nacen con el convencimiento que lo que van a hacer contribuirá a hacer del mundo un lugar mejor. Musk asegura que “la gente trabaja mejor cuando saben cuál es la meta y por qué. Es importante que la gente quiera venir a trabajar por la mañana y disfrute trabajando”. Mientras Tesla afirmó que todo su dinero lo había invertido en experimentos para realizar nuevos descubrimientos que permitan a la humanidad vivir un poco mejor.

Que Nikola Tesla y Elon Musk estén “conectados” no resulta casual. No es solo a través del nombre, sino y sobretodo en la esencia de cómo la innovación y la creatividad a través de la valentía y el trabajo duro se abrazan al cambio. Lo generan.

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5 Comments
  1. Distinguido Andy!
    Magistral como siempre, desconocía esta historia, gracias por las luces.
    Saludos.

    • Andy Stalman

      Gracias Guillermo. Cuantas mas mentes conectadas emocionalmente, más luz.

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