El ser humano definitivamente ha salido a la conquista del espacio. Más como necesidad que como deseo.

En diciembre de 1973 la misión de la NASA, Pioneer 10, fue la primera sonda espacial en explorar Júpiter. Un año más tarde, la Pioneer 11 realizó su máximo acercamiento al planeta. Corría el 4 de diciembre de 1974. Cuarenta y tres años más tarde, un cinco de julio, y tras cinco años de viaje a través de más de 1,8 billones de millas (unos 2,8 billones de kilómetros) la misión Juno ya está orbitando alrededor del planeta más grande de nuestro sistema solar.

Juno estudiará la composición del planeta, sus campos gravitatorio y magnético, así como su magnetósfera. La misión pretende encontrar pistas acerca de cómo se formó el planeta, incluyendo comprobar si posee un núcleo sólido, medir la cantidad de agua presente en lo profundo de su atmósfera, la distribución de la masa existente y el estudio de sus vientos.

“Júpiter es clave, fue el primer planeta que se formó en el Sistema Solar, es el primer paso hacia nosotros”, dice Scott Brown, investigador principal de Juno.

Juno tiene previsto acercarse hasta 4.667 metros sobre las nubes, pulverizando el récord actual de cercanía a este planeta, que fijó la nave Pioneer 11 en 1974 con un sobrevuelo a 43.000 kilómetros. Júpiter alberga más materia que todos los demás planetas, asteroides y cometas juntos, pareciéndose más a una estrella, ya que sus dos componentes principales son el helio y el hidrógeno, igual que el Sol.

Brown explica que “Júpiter absorbió la mayoría de los restos de gas y polvo que quedaban tras la formación del Sol y después se formaron el resto de planetas, es decir, nosotros, la Tierra, somos las sobras de las sobras del Sistema Solar”.

El interior de este planeta y su origen sigue siendo un misterio cuatro siglos después de las primeras observaciones científicas del planeta que hizo Galileo.

dream big

Volviendo a la Tierra.

Esta misma semana en que la humanidad puso en la órbita de Júpiter a Juno, fuimos testigos de las masacres de Irak, Yemen, Afganistán, Turquía, Orlando, Bangladesh, Siria, Kenya, Camerún, Mali, Líbano, mas de 500 muertos en atentados en nombre de un Dios. Según el Global Terrorism Database desde 1970 hasta 2015 han habido más de 150.000 atentados terroristas. Quizás cabe preguntarse como en un mismo Planeta conviven el progreso, la ciencia, la innovación con esta barbarie impropia del siglo XXI, más cercana a la Edad media que a la Era Digital.

Sólo en el mes de julio, en Estados Unidos, habrá más de 3.000 muertes en accidentes de tráfico. La suma es escalofriante, más de 30.000 al año. Me decía un profesor en Boston que cada mes mueren en carreteras prácticamente el equivalente a los muertos del 11S. Esta misma semana nos informaron del primer accidente mortal de un coche con piloto automático, un Tesla Model S. Se trata de la primera víctima mortal de un coche autónomo, por lo que se encuentra en un vacío legal en el que se trata de filtrar responsabilidades en cuanto a lo sucedido. Por su parte, las autoridades de la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration) declararon que van a estudiar las implicaciones en el caso.Tesla informó que se trata de la primera vez en la que se produce un accidente mortal en uno de sus vehículos “S” en los más de 209 millones de kilómetros recorridos desde que se activó el piloto automático. “Entre todos los vehículos en Estados Unidos hay una víctima mortal por cada 151 millones de kilómetros recorridos”, recordó Tesla.

Mientras se abren nuevas y necesarias conversaciones sobre cuestiones –legales, éticas, normativas, etc- de los llamados coches autónomos en California hay gente que está yendo un poco más allá. En The Global Tech Issue de Bloomberg BusinessWeek hay un artículo sobre los coches voladores. Y no es un artículo sobre “como será el mundo en 100 años”, es de ahora, y de compañías como Zee.Aero, una empresa que fue creada hace seis años y que esta trabajando en revolucionar el transporte: el desarrollo de los coches voladores. ¿Quién está lo suficientemente loco como para encarar un proyecto así? Nada más y nada menos que Larry Page, cofundador de Google, que ha destinado personalmente (no a través de Alphabet) más de 100 millones de dólares en la start-up.

Zee.Aero está trabajando en desarrollar el primer vehículo aéreo individual, controlado por ordenador y que despegue de forma vertical. Hace más de 50 años, el profesor emerito de la Universidad de California, Paul Moller, creó un prototipo de aeronave que cada uno podría aparcar en su garaje. Probó el primer prototipo el XM-2, en 1966. La búsqueda del coche volador no es de ahora y se popularizó con la trilogía de “Back to the future”.

coche volador

Más allá del futuro.

Cuando le preguntaron al cosmonauta Oleg Artemyev ¿Cuándo pisará el hombre la superficie de Marte?, el respondió: “Mi pronóstico, en el mejor de los casos, siendo optimista, se podría pisar este planeta en 30 años. Pero creo que solo lo lograremos en 50 años. Creo que hay futuro para los seres humanos en el universo.”

La misión Juno es parte de un proyecto más ambicioso de la humanidad. No sólo es comprender el origen de nuestra galaxia, ni de nuestro Planeta, sino también encontrar un Planeta B para vivir. Si Stephen Hawking acierta en su predicción estas misiones serán tan necesarias como imprescindibles. «Nuestra única posibilidad de sobrevivir a largo plazo es expandirse hacia el espacio. Las respuestas a estas preguntas demuestran que hemos hecho un gran progreso en los últimos cien años, pero si deseamos seguir más allá de los próximos cien años, el futuro está en el espacio. Es por ello que estoy a favor de los vuelos espaciales».

La exploración del espacio, el terrorismo, los coches autoconducidos, los vehículos voladores, la conquista de lo inexplorado. La ciencia, la creatividad, la innovación, todos los ámbitos de nuestra existencia están siendo afectados por la tecnología y detrás de ella, la mente humana y su ilimitada capacidad para construir y destruir. La batalla está planteada sobre que tipo de civilización construiremos nuestro futuro. El Hombre, quizás, no es consciente de su capacidad, hasta que la pone a prueba. Estoy convencido que la capacidad constructiva se impondrá, el futuro del ser humano depende de ello.

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2 Comments
  1. Siempre pensé algo similar, pero con tus palabras queda mucho más claro totalmente!

    Es increíble como semejantes barbaries (abusos, pedofilia, terrorismo, guerras, etc.), coexistan al mismo tiempo de la inmensidad de avances tecnológicos y comunicacionales! Hoy podemos tranquilamente organizar una conferencia con alguien en Japón, otro en Bélgica y un 3ro en Argentina, al mismo tiempo, en vivo!

    Ojalá que evolucionemos, nos desarrollemos para el lado de la “capacidad constructiva” como vos decís Andy.

    Un gran saludo y deseos de éxito de parte de un argentino.

    • Andy Stalman

      Gracias Ulises. Estoy convencido que la capacidad constructiva prevalecerá a pesar del mal existente.

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