Sobre los CEOs y sus preocupaciones para los próximos tres años la consultora KPMG realizó su estudio Global CEO Outlook (2015). A partir de dicho estudio a más de 1.200 directores de las compañías más grandes del mundo los resultados reflejan que el 74% de los consultados están preocupados por la entrada de nuevos actores que están transformando los modelos de negocios.

¿Curiosamente? Las principales preocupaciones no estaban orientadas a la sostenibilidad, al talento, a la responsabilidad o los valores, sino al miedo a lo nuevo y lo diferente.

La llegada de jugadores como Airbnb, Uber o Netflix, por mencionar algunos, concentran la atención de los altos ejecutivos de todo el mundo. Del total de encuestados siete de cada diez están preocupados por la vigencia que tendrán sus productos o servicios en los próximos tres años.

¿Es noticia que os CEOs descubran que las nuevas tecnologías están re-definiendo las cadenas de valor? Lo que sucede es que el futuro que se negaban a aceptar ya llegó. Y cada vez en más industrias crece significativamente la incertidumbre. Las nuevas tecnologías no son per se las que han provocado los cambios. Los mismos son el fruto de nuevas necesidades e inquietudes de una nueva realidad por parte de los clientes, las personas.

Tanta disrupción tecnológica seguirá desvelando a la mayoría de los ejecutivos de todo el mundo. De hecho, el 72% de los CEOs consultados manifestó preocupación por mantenerse al día con las nuevas tecnologías. Son los mismos que a más de un cuarto de siglo del nacimiento de Internet siguen sin aceptar la relevancia sin precedentes que tiene para la vida de la gente.

Nueve de cada diez están preocupados por la fidelidad/lealtad de sus clientes. Y a la hora de conocer el porcentaje de consejeros delegados que expresaron más confianza en su propio país en cuanto a las perspectivas de crecimiento en los próximos tres años en comparación con el año anterior España aparece como el segundo país con un 90%, sólo superado por China con un 95%, y superando a economías como Australia, Alemania, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia o India.

En resumen las cuatro principales preocupaciones planteadas por los directores generales en esta encuesta fueron:

1.- Los nuevos jugadores que disrumpen su modelo de negocio.

2.- La habilidad de los competidores para llevarse negocios fuera de su organización.

3.- La relevancia de los productos/servicios de su empresa en los próximos tres años.

4.- Mantenerse al día con las nuevas tecnologías.

Nuevamente el denominador común es el de tener una actitud reactiva no proactiva. De reacción ante la acción de otros, eligiendo encajar a destacar.

Demostrando que quienes son valientes y asumen riesgos están cambiando lo que para muchos era imposible. Crear nuevos modelos, sostenibles, rentables, eficientes y relevantes.

No figuran entre las principales preocupaciones aspectos esenciales del Nuevo mundo como trabajar en desarrollar una nueva cultura organizacional, en empapar de innovación la organización o la captación y retención del talento, por contar con algunos de los pilares esenciales de las organizaciones de esta nueva era. El 75% de los empleados de las empresas a nivel global no está involucrada, comprometida, no se siente parte. ¿Dónde están la pasión, la emoción, los valores, las causas, el sentimiento de pertenencia? Apenas un 13% de las mil trescientos millones de personas con empleo está verdaderamente comprometido con el trabajo que realizan. Muy pocos disfrutan verdaderamente del trabajo que tienen.

Los CEOs, además, deberían tener la responsabilidad de trabajar para crear una sociedad nueva más solidaria y comprometida. Trabajar para crear un nuevo mundo corporativo, más humano. Para dar sentido a la existencia de su marca y dar sentido a la vida de la gente. Todavía vivimos en un sistema centrado en las tareas. Las organizaciones se dene plantear migrar lo antes posible hacia un sistema centrado en las personas. Si los CEOs se preocupan más por las tareas que por las personas, entonces es posible que se cumpla a profecía de la tecnología sustituyendo a la gente. En cambio, si privilegiamos a la gente por encima de las tareas, la tecnología podrá realmente empoderar a las personas. Charles Dickens lo resumió de manera notable: “la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.”

leaders 1

Superar el temor a lo desconocido es la gran frontera que tendrán que cruzar para entender que el verdadero capital del siglo XXI es la mejora constante. Huir del statu quo, de la riesgosa seguridad que ofrece el estarse quietos.

El CEO de esta nueva era poco tiene que ver con “el jefe”. Un jefe da ordenes, mientras que un líder inspira, organiza, lidia con lo nuevo. Un buen líder es alguien que no solamente ejecuta sus propias ideas, pero también inspira a otros a compartir las de ellos. La gran diferencia entre gestión y liderazgo es que la gestión se ocupa de enfrentar la complejidad. Sus prácticas y procedimientos son en gran parte una respuesta a la emergencia de organizaciones grandes y complejas. El liderazgo, por el contrario trata de abrazar el cambio. Un buen líder siempre está aprendiendo a liderar. Un buen líder siempre está aprendiendo.

leader 2

autor
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

borrar formularioEnviar